Llegando los monos


Esta oficina me genera la necesidad de calzarme una armadura simbólica cada día hábil de mi vida. La postura ideológica de la gente que la habita es bastante homogénea, con poco desvío a la media y a la moda. La desagregación por estamentos lo confirma:

  • “K” orgulloso (que antes coqueteaba con la izquierda inútil argentina): 1
  • Vota a CFK  pero también votó a Macri: 1
  • Vota a CFK pero dice que va a votar en blanco porque no le interesa discutir de política: 1
  • No le gusta Cristina porque no da conferencias de prensa: 1
  • Odia a CFK porque toda la vida fue radical: 4
  • Odia los kioscos, los kilómetros, los kilogramos, los kiwis, el Calafate, Santa Cruz, Santa Cruz de Tenerife, de la Sierra, a Evo, a Chávez, pero Lula es un genio, mirá Chile lo bien que está, odia a Hebe, a Florencia Peña, a Florencia Kirchner y a todo lo que pueda hacerle acordar a los K:  11

Veamos un gráfico ilustrativo que casualmente se asemeja a una F de Snedecor

La estrategia discursiva para cascotearse en el mundillo financiero con aquéllos que dicen odiar al gobierno de “los K” es sencilla de delinear. Acá te corren sí o sí por derecha y no tienen mucha inventiva, difícilmente te sorprendan. Además, a diferencia de un debate con un trosko, un marxista-leninista o un pinista-lozanista, al nostálgico del 1 a 1 y de la plata dulce le terminás haciendo reconocer, directa o indirectamente, que está parado en algún lugar del continuum que va desde “algo egoísta y muy poco solidario” hasta “un auténtico y reverendo hijo de puta”. Nacido y criado entre Bloomberg y Reuters, queda fácilmente enfrentado a la parte basuresca de su ideología, tirando manotazos desesperados en el océano de contradicciones de su forma de pensar. Como las gestiones que él supo defender hasta el estallido de 2001  se volvieron indefendibles (en el mano a mano de esta gestión contra aquéllas, la goleada es humillante), ya no habla mucho de esos temas y se refugia donde puede, pero se suicida sin querer cayendo en lo profundo de sus argumentos fascistoides que, en lugar de salvarlo del papelón, le pegan un resmazo A4 de 80 grs. en el occipital izquierdo.  Con sus miserias al aire libre en lo teórico y lo real, son tres los caminos que puede tomar, según de quien se trate: el más sensato a los dos minutos de debate se va a su cucha, con la cola entre las patas. Los más duros o los que no quieren pensar demasiado, usan el “sí, porque sí” y sanseacabó. Por último, están los que sacan a relucir sus conocimientos de economía para explicar lo malo de este modelo y la necesidad de dejarlo atrás porque muchos de sus aspectos van en contra de las bases filosóficas del libremercado y de la lógica del capitalismo. Esos son los más pelotudos.

Iremos deconstruyendo el pensamiento del gorila de oficina en el transcurso del blog. Ahora los dejo, porque son las 9:20 hs. del viernes, y van llegando los monos.

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9 comentarios en “Llegando los monos

  1. En mi oficina hay un subgrupo que odia a Cristina por las Louis Vuitton. Y otros que sostienen que nunca estuvimos peor en materia de inseguridad. Creo que a salames andan más o menos empatados.

  2. Brillante!!!
    Ojo con los taxistas-leninistas, en cambio vivan los taKsistas!!!

    Felicitaciones Sr. Oficinista, felicitaciones Grupo Choripán.

  3. Excelente… Es complicado cuando tenes a cuatro tipos en frente tuyo y cada uno te tira un argumento distinto al mismo tiempo, todos argumentos biennn boludos y sin conexión entre sí, y ahí tenés que entrar a hacer malabares… Me acuerdo de cuando estaban más complicadas las cosas, que fuimos con mis amigos a comer a la casa de un pibe que la familia tiene campo, y 4×4 0km, yo solo era K, y el tipo condescendientemente me dice: “¿Y a vos te parece bien como está la economía con este gobierno?” Le respondo: “Personalmente, yo estoy conforme…”, y crispado me dice: “¿¿¿Conforme estás??? ¿¿¿Conforme???”, “Sí” Le respondí, no daba para mucho más que eso. Hoy si me ve me esquiva el saludo, antes me podía correr con la “verdad”, hoy la realidad lo corre a él.

  4. En mi oficina trabajan 250 personas. Sería interesante hacer una encuesta y trazar una parábola con los resultados. Intuyo que la letra del cuadro podría ser la N, de gente No muy pensante.

    Buen post Oficinista Aburrido.
    Bien por el Grupo Choripan.

    Pd: podríamos hacer una reversión del Tena de Sumo, Yendose los monos.

  5. Por último, están los que sacan a relucir sus conocimientos de economía para explicar lo malo de este modelo y la necesidad de dejarlo atrás porque muchos de sus aspectos van en contra de las bases filosóficas del libremercado y de la lógica del capitalismo. Esos son los más pelotudos.

    brillante!!!!!

  6. Gracias oficinista, cuanto poder para explicar ese sentimiento tan falto de todod brillo sobre los anti K. Eso ,la lucha no se abandona..
    Arriba choripán.
    M

  7. Gracias oficinista, cuanto poder para explicar ese sentimiento tan falto de todo brillo sobre los anti K. Eso si ,la lucha no se abandona..
    Arriba choripán.
    M

  8. Es cierto. Sería más interesante si discutiríamos con argumentos. El antik oficinesco es como un Santo Biassatti o una Mirhta Legrand que dice “Qué barbaridad, alguien tendría que hacer algo”. Ese es el nivel de profundidad al que llegan en sus “PROpuestas”.

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