Viento de cola en la cabeza


Es increíble que sigan sosteniendo la teoría del “coletazo” o “viento de cola” como razón sobresaliente del buen momento económico del país en los últimos años o de la todavía baja repercusión de la enorme crisis que azota al mundo casi entero. Algunos lo hacen con buenas intenciones pero enormes desconocimientos. Otros nos rotopercuten el marote con una Black & Decker mediática, impulsados por las jugosas retribuciones monetarias que reciben de Sauron y sus amigos, cuyos deseos más fervientes fluctúan entre el poder, el poder, el poder, el poder y la ruina de este Gobierno  (“la ruina del Gobierno sólo se alcanzará con la ruina del país”, saben decir). Esos son mercenarios capaces de vender sus principios y su reputación como economistas con tal de seguir cobrando. Y lo hacen.

Me llamaron la atención esta semana, en materia económica, las predicciones que unos meses atrás habían realizado varios analistas encumbrados de (por) la oposición sobre el precio de la soja.

Gracias al excelente trabajo recopilatorio de Alfredo Zaiat publicado el sábado último en Página 12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-198664-2012-07-14.html), que les tiró el archivo por la cabeza a los agoreros berretas y marquesineros que sostenían que este modelo “sólo es posible con la suba sostenida de la soja” y que “en 2012 el precio iba a bajar alrededor de un 20%”, recordamos que estos soldados de la desgracia rubricaban con su firma que dicho precio rondaría los USD 400 la tonelada, y que de esa manera la gestión K iba a tener serios problemas para sostener el gasto, sólo factible gracias a la recaudación proveniente de la exportación de la verde leguminosa. Son los mismos que susurran la palabra “estanflación” ahora que el crecimiento se desacelera (aún sin ser una desaceleración recesiva), los mismos que se jactan de sus conocimientos en la pseudociencia más mentirosa de todas cuando dicen que el crecimiento sostenido de la Argentina del período 2003 – 2011 se debe casi con exclusividad al “VIENTO DE COLA” del crecimiento de la economía emergente, en particular la China y la Brasilera (de las políticas activas del Gobierno para aprovechar ese supuesto “viento de cola” no hablan). Los mismos que aplaudían modelos añejos que nos mandaron al descenso directo y sin escalas, al mismísimo infierno social y económico (salvo Lousteau, vale decirlo). Luego de esta demostración indiscutible de falsedad y falta de profesionalismo, un “viento de cola” es lo que hay que tener en la cabeza para creer algo de lo que dicen. Como casi todos mis compañeros de oficina, con los que es “al viento de cola” ponerse a discutir si son las políticas activas del Gobierno las que traducen el crecimiento externo en crecimiento local, sostenido y prorrateado entre todos (¡5 millones de nuevos puestos de trabajo, giles de goma eva!) en lugar de ir a llenar los bolsillos de unos pocos.

Quiero también destacar, como bien apunta un compañero economista de Grupo Choripán y aunque me corra un poquito del eje, que el incremento del precio de la soja y los granos es bueno “hasta cierto punto”, porque puede generar problemas tales como inflación -por el incremento del costo de los alimentos- y apreciación de la moneda y consecuente pérdida de competitividad -por el ingreso de divisas-. Ambas cuestiones podrían haber sido mitigadas con la famosa Resolución 125 que los latifundistas (junto con  sus socios mediáticos y algunos partidos de izquierda como el MST) se encargaron de bloquear.

Volviendo al tema central, hemos visto que la soja tocó la semana pasada su máximo histórico de todos los tiempos, al alcanzar los USD 612 por tonelada. Desde que la lacra analista anticipó erróneamente que bajaría un 20%, el precio subió un 50%. Tamaño desvío en las predicciones deberían valer el escarnio público durante un milenio. Como no tuvieron lo que se merecen porque el rebote mediático de estas aberraciones predictivas es pobre, contribuyo con la causa y les digo: deberían devolver sus títulos universitarios y de posgrado para dedicarse a cortar el pasto en el culo del mundo, donde soplan fuerte los vientos que tanto nombran. Un error comparable, a un don nadie como yo, le costaría el puesto de trabajo. Lamentablemente, dado que estos ladrones de guante blanco y corbata están sostenidos por gente muy poderosa, van a seguir decorando las pantallas de TV y las columnas de los grandes diarios declarando las mismas mentiras intencionadas que vienen pronunciando, algunos antes y otros después, desde mediados de 2003.

Mis saludos entonces a Carlos Melconián, Miguel Ángel Broda, José Luis Bour, Nicolás Bridger, Miguel Kiguel, Martín Lousteau (quién te ha visto y quién te ve), Mario Brodersohn, Alfonso Prat Gay, Martín Redrado y el inefable Javier González Fraga (cualquier similitud con el Pulpo Negro es pura coincidencia) por sus pésimos  y  sobornados pronósticos sobre un tema tan sensible e importante para la economía local.

A todos ellos, mi mayor falta de respeto profesional.

Oficinista Aburrido / Grupo Choripan

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s